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LA COVIAR JUSTIFICA EL PROYECTO DE LEY DE USO DE JUGOS NATURALES 29-05-14
 

El Observatorio Vitivinícola Argentino, gestionado y coordinado por la Corporación Vitivinícola Argentina (COVIAR), publicó en su página web un artículo en el que justifica el proyecto de ley de uso de jugos naturales.

La página web del Observatorio Vitivinícola Argentino publicó con fecha 28 de mayo el artículo “Qué es y qué busca el Proyecto de Ley de Uso de Jugos Naturales”, en el que se explica el por qué la vitivinicultura impulsa el uso de jugo concentrado de uva en la demanda de edulcoración de bebidas analcohólicas.


El Observatorio Vitivinícola Argentino es gestionado y coordinado por la Corporación Vitivinícola Argentina (COVIAR) y la unidad ejecutora responsable es la Bolsa de Comercio de Mendoza. Cuenta además, con la colaboración del Instituto Nacional de Vitivinicultura y la Universidad Nacional de Cuyo como unidades participantes.


El artículo


Qué es y qué busca el Proyecto de Ley de Uso de Jugos Naturales


La vitivinicultura en su conjunto pretende impulsar el uso de jugo concentrado de uva en la demanda de edulcoración de bebidas analcohólicas. Potenciaría la producción de mosto y la incorporación a las gaseosas de componentes naturales y saludables.


Describimos aquí los principales aspectos del Proyecto de Ley de Uso de Jugos Naturales y la propuesta vitivinícola para impulsar el uso del jugo concentrado de uva en la demanda de edulcoración, permitiendo incorporar componentes naturales y saludables a la bebidas analcohólicas.


El objetivo de este proyecto de Ley es contribuir al desarrollo de las economías regionales promoviendo el uso de jugos naturales de fruta en bebidas analcohólicas.


¿De qué forma? Mediante el aumento de la alícuota de impuestos internos a un 28% para las bebidas analcohólicas. En 1996, la baja del impuesto del 25% al 4% ayudó a impulsar el consumo de gaseosas en Argentina, que actualmente es de 131 litros per cápita, posicionando al país como uno de los principales consumidores de estas bebidas en el mundo [1].


El aumento del impuesto producirá un efecto en el precio de las bebidas que disminuirá las cantidades consumidas. Es por ello que la vitivinicultura plantea reducir al 18% la alícuota para aquellas bebidas analcohólicas, gasificadas o no, edulcoradas en un rango entre el 5% y el 9%, con jugos o zumos de frutas concentrados y con un mínimo de 75% con caña de azúcar. Lo que permitirá incorporar 60 mil toneladas de jugo concentrado de uva como endulzante de las bebidas y mejorar la demanda de caña de azúcar.


Incorporar 60 mil toneladas de jugo concentrado de uva significaría un aumento importante de demanda de uvas, afectando unas 14.300 hectáreas productoras y alrededor de 2.000 productores en las provincias de Mendoza, San Juan, Catamarca y La Rioja.


En su rol de identificar y construir nuevas oportunidades que permitan mejorar algunos aspectos del negocio vitivinícola, como así también anticiparse a situaciones que puedan ser previsibles; la Corporación Vitivinícola Argentina viene colaborando en la elaboración de un proyecto que beneficie a las economías regionales productoras de frutas. Para ello ha puesto sus equipos técnicos a disposición de los legisladores y las respectivas Comisiones que deben analizar y resolver sobre estos temas.


Proyecto de Ley


En 2013, los diputados nacionales Luis Basterra (Formosa) y Osvaldo Elorriaga (Entre Ríos) impulsan un proyecto de modificación de la ley de impuestos internos que, básicamente, propone aumentar al 28% la alícuota que pagan las bebidas analcohólicas. Es importante remarcar que el proyecto de los diputados busca retrotraer el valor del impuesto a un monto cercano al original.


Además, el impuesto recaerá sobre un sector que incluye a las gaseosas, cuyo consumo en Argentina creció desde comienzos de la década del ‘80 hasta la actualidad en más de 3.000 millones de litros, posicionando al país como uno de los principales consumidores de gaseosas del mundo. Hay que agregar también que la mayor parte de este tipo de bebidas no utiliza jugos naturales en su elaboración y su consumo, por el impacto que tiene en la salud de las personas, está siendo fuertemente cuestionado a nivel mundial.


Por ello, volviendo a la letra del proyecto de ley, es que plantea además en el caso de aquellas bebidas analcohólicas que contengan como mínimo 10% de jugos de frutas del mismo género botánico del sabor de la bebida, una reducción de la alícuota. El valor del impuesto en este caso es del 3%.


Propuesta de la vitivinicultura


Considerando el proyecto de ley original: Tomando conocimiento del proyecto de ley elaborado por Basterra y Elorriaga, la propuesta del sector vitivinícola es la de sumar al proyecto un aspecto importante respecto a la utilización de jugos naturales de distinto género botánico del sabor de la bebida. La misma plantea reducir la alícuota al 18%, para aquellas bebidas analcohólicas, gasificadas o no, edulcoradas entre un rango entre el 5% y el 9%, con jugos o zumos de frutas concentrados y con un mínimo de 75% con caña de azúcar, cuando provengan de distinto genero botánico. Cuando los jugos y zumos de frutas provienen del mismo género botánico, aplicaría la tasa del 3% planteada por el proyecto original.


Es importante remarcar que esta incorporación, que fue apoyada en una primera instancia en el ámbito legislativo por los diputados Daniel Tomas y Guillermo Carmona, permitirá reducir el efecto que tendrá en el precio de las bebidas analcohólicas el proyecto original, ya que una tasa del 18% respecto a una tasa del 28% (es decir un incentivo del 10%) significa una reducción de diez puntos porcentuales en el gravamen, con el consiguiente menor efecto en el precio. Esto hará que la demanda de azúcar aumente por dos causas: la disminución del precio y el aumento de la demanda del bien final (las bebidas analcohólicas) y el “piso” de edulcoración del 75% con azúcar.


El primer objetivo de la propuesta es la de contribuir al desarrollo de las economías regionales. Ya que impulsaría sectores agroalimentarios de 13 provincias; Entre Ríos, Corrientes, Misiones, Formosa, Jujuy, Salta, Tucumán, Catamarca, La Rioja, San Juan, Mendoza, Neuquén y Rio Negro.


El segundo objetivo es el de incorporar componentes naturales y saludables a las bebidas analcohólicas, mediante el uso de productos pertenecientes a dichas economías: durazno, lima, limón, mandarina, manzana, naranja, pomelo y uva.


Los beneficios


Se estima que 80% de las gaseosas, son endulzadas con azúcares nutritivos, el restante 20% corresponde a bebidas de bajas calorías (las conocidas como dietéticas o light) que son endulzadas con productos sintéticos o no nutritivos. Las endulzadas con azúcares nutritivos, la mayor parte es endulzado con caña de azúcar de ingenios provenientes principalmente de la provincia de Tucumán, y el restante es endulzado con jarabe de maíz de alta fructosa producido en su totalidad por tres empresas.


De acuerdo a la demanda teórica de edulcoración, con azucares nutritivos, de bebidas analcohólicas calculada para Argentina en el año 2012: el azúcar abastece el 65% con 270,9 mil toneladas, mientras que el jarabe de maíz de alta fructosa abastece el 35% restante con 227,4 mil toneladas.


De aplicarse el Proyecto del impuesto del 28%, la demanda de edulcoración disminuiría de 270,9 mil toneladas a 255,7 mil toneladas. Sin embargo, de incorporarse la propuesta vitivinícola con demanda total del incentivo del 10%, la demanda de edulcoración con azúcar (75%) ascendería a 309,9 mil toneladas generando un incremento de la demanda para el sector azucarero respecto de la situación inicial.


El jugo concentrado es un producto que permitiría agregar componentes naturales y saludables a la bebidas analcohólicas. El jugo de uva concentrado es utilizado para la elaboración de jugos, mezclas, golosinas, dulces, mermeladas, jaleas, galletitas, pan y como edulcorante de bebidas gaseosas.


Para la vitivinicultura, la situación con incentivo total demandaría alrededor de 63,5 mil toneladas de jugo concentrado de uva, al incorporarse entre 5-9% de la demanda de edulcoración.


Dicha suma, significaría un aumento importante de demanda de uvas (257,4 millones de kg) con dicho destino, afectando unas 14.300 hectáreas productoras y alrededor de 2.000 productores en las provincias de Mendoza, San Juan, Catamarca y La Rioja.


Antecedentes


En 1979, el decreto 2.682 reglamentó el gravamen de impuestos  internos a las bebidas gasificadas y refrescos con una alícuota del 25%. En ese momento estaban exentos del impuesto, entre otras, las bebidas elaboradas con un mínimo (10%) de jugos o zumos de frutas.


En 1996, con la creación de la Ley 24.674, se fijó una alícuota del 4% a una serie de bebidas analcohólicas (ver infografía). Y continuaron exentas del impuesto, entre otras, las bebidas elaboradas con un mínimo de (10%) jugos o zumos de frutas provenientes del mismo género botánico [2].


En 1999, con la creación de la Ley 25.239, se fijó una alícuota del 8% para los productos de la Ley 24.674. Con la diferencia de que se plantea una reducción del 50%, entre otras a las bebidas elaboradas con un mínimo (10%) de jugos o zumos de frutas provenientes del mismo género botánico.


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[1] Según datos de Euromonitor.


[2] Provenientes del mismo género botánico del sabor sobre cuya base se vende el producto a través de su rotulado o publicidad. Por ejemplo: Gaseosa “Sabor Naranja”, que contiene 10% de jugo de dicha fruta.


Fuente: www.observatoriova.com


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