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EL CERDO TIENE FUTURO EN LA REGIÓN 25-10-08
 

La posibilidad de la materialización de polo de producción de carne porcina en el NOA comienza a hacerse realidad. Por Belisario Saravia Olmos.

Viniendo de la producción de granos, Andrés Muñoz, tuvo en claro un escenario en el que el maíz, con permanentes bajos precios como commodity y con la carga adicional del costo de flete a puerto, podía lograr un valor agregado al ser convertido en carne en nuestra región. Además, esto traería aparejado, entre otros beneficios, el de agregar sustentabilidad a las prácticas agrícolas permitiendo lograr la rotación de suelos, alcanzando por lo menos el 30 % de mínima que se recomienda. Convertido en carne, el maíz se transformaría en un producto con un mismo valor a nivel nacional. Para ello, Muñoz puso en la mira un animal, que desde siempre, le llamó la atención por su prolificidad: el cerdo.

 

Claro que la visión de este productor -transformar el grano en carne- no tiene mucho de original, ya que seguramente la mayoría de los productores de la región se la plantearon, pero sí es original la decisión de llevarla a cabo poniendo el empeño para que esta acción sea lo más eficiente que se pueda. Para ello, echó mano de la porcicultura y la más alta tecnología para el desarrollo de la misma. Así nació la granja La Francisca, emplazada en un predio de 25 hectáreas en la localidad jujeña de Las Cañadas, que ostenta un plantel de 300 madres.

 

La infraestructura: la granja cuenta con un criadero de 4.000 metros cuadrados de superficie cubierta, diseñado estratégicamente para la actividad porcícola. Un galpón es utilizado para la selección de las cachorras que se incorporan al plantel genético de la granja.

 

Los machos están alojados en otro galpón que cuenta con un laboratorio para extracción y elaboración de semen. Este galpón cuenta con ambiente controlado para buscar una temperatura de confort de 20º, con lo que se apunta a la mayor producción de espermatozoides, el confort del animal y la mayor vida útil del mismo. Los machos son los animales de mayor valor económico en la granja -su valor oscila alrededor de los 5000 pesos- por lo cual se les destina cuidados particulares.

 

El galpón de gestación alberga a las madres, desde el celo hasta 2 días antes de la fecha probable de parto. Teniendo en cuenta que el tiempo de gestación de la cerda es de 114 días -3 meses, 3 semanas y 3 días-, la misma permanece en este galpón hasta el día 113 desde la asignación del servicio. Este ambiente también cuenta con control de temperatura, de manera que no exceda los 28º.

 

La maternidad se compone de 4 salas de 14 parideras cada una; 3 salas se ocupan para la lactancia (21 días) y una sala se encuentra en vacío sanitario para que ingrese el nuevo plantel de 14 hembras a parir que hacen la rotación. La temperatura en la maternidad se mantiene en 20º, con control de temperatura diferencial para los lechones provisto por mantas térmicas y campanas de calor. Previo al ingreso a este galpón, las madres pasan por un lavadero de cerdas en el que se toman los recaudos higiénicos necesarios para que ingresen al nuevo espacio que tiene una asepsia diferente.

 

El espacio destinado al destete o recría está compuesto por 8 salas para 150 animales, en él los animales ingresan a los 21 días y se van a los 70 días. El destete se realiza con 6200 kilogramos y los cerdos salen de a la recría con 32 kilogramos. En este galpón se utilizan ambienter controlado entre los 32 y los 24, según la edad de los animales albergados en la sala.

 

La granja cuenta también con 4 galpones de engorde, en el cual los animales permanecen hasta los 160 días, el peso alcanzado a venta es de 115 kg promedio, en estas instalaciones la sensación térmica es controlada con ventiladores y foggers -sistema de nebulización-.

 

Los pisos de los galpones de maternidad y destete son plásticos –rejillas-, mientras que los de los demás galpones son slats -rejillas de hormigón-, debajo de todos ellos se encuentra una fosa de 50 centímetros, donde se realiza la acumulación de residuos para poder realizar su manejo para llevarlos hasta la laguna de efluentes, a través de una red cloacal interna.

 

La genética: la Francisca utiliza genética Agroceres PIC, de la cual es multiplicador genético de la línea materna para el NOA, cubriendo la provisión de las provincias de Santiago del Estero, Tucumán, Salta, Jujuy, La Rioja, Catamarca, Chaco y Formosa. Los cerdos de Agroceres PIC tienen un alto desarrollo en materia genética y sus productos están compuestos por una línea materna y una paterna. La línea materna busca aptitudes como la mansedumbre, el tamaño de caja, la cantidad de tetas, la producción lechera y la prolificidad. Por su parte, la paterna busca principalmente la aptitud carnicera, ya que en los porcinos quien define la calidad de carnes es el macho.

 

Agroceres PIC tiene sobre sus multiplicadores genéticos un estricto control técnico y sanitario, con visitas cada 60 días a la granja. Los reproductores de esta marca son los únicos en Argentina libres de enfermedades respiratorias agudas, principalmente pleuroneumonía, las cuales son una de las principales causas de pérdidas productivas en las explotaciones porcinas. Esta genética, si bien está al alcance de cualquier productor, necesita de tecnología e infraestructura adecuada para expresar su máximo potencial.

 

La línea materna que utiliza La Francisca es la Camborough y la paterna las 415 y 412, todas de Agroceres PIC. Las hembras, producidas por abuelas, se tatúan con un número de 4 dígitos, que permite llevar un registro, a través de un software especializado, que contempla la fecha de nacimiento, progenie del animal, orden del nacimiento en el parto, peso al nacimiento, peso al destete, peso a la salida de destete, seguimiento semanal del peso en la etapa de engorde.

 

Esto proporciona un cúmulo de datos objetivos que expresan cuales son potencialmente las mejores madres. Luego de esta selección objetiva, se realiza una selección visual y fenotípica en la que se privilegia el tamaño, el tamaño de caja, cantidad de tetas, corrección de aplomos, etc. Además, se realiza una presión de selección, exigida por Agroceres PIC, que obliga a que las madres con aptitud genética no excedan el 50 % de las hembras por camada. Por ejemplo, si de cada parto se llega con 12 nacidos a venta, estadísticamente 6 de ellos son machos y 6 hembras, por lo tanto sólo 3 serán elegidas como madres con aptitud genética, esta elección se realiza con máxima rigurosidad, ya que por más que las 6 reúnan buenos datos objetivos y subjetivos solamente se elegirán 3.

 

El servicio de las la cerdas en La Francisca se realiza por inseminación artificial con semen obtenido en el laboratorio del propio establecimiento. En la asignación de servicios, la línea de producción genética se realiza entre la línea abuelas y abuelos de Agroceres PIC, mientras que en la línea carnicera se realiza entre hembras y machos carniceros.

 

La alimentación: en 2008, Andrés Muñoz sembró 270 hectáreas de maíz para la provisión de alimentos de la granja, con el objetivo de cubrir el consumo, que son aproximadamente 1500 toneladas. Para 2009, tiene planeado sembrar 1.700 hectáreas entre maíz y soja.

 

El consumo anual de la granja está en las 2.700 toneladas de alimentos, compuesto por maíz, pellet de soja, afrecho de trigo y núcleos vitamínicos. Su almacenaje se realiza en silos para maíz con capacidad para 1.500 toneladas de acopio, y otros de 90 toneladas de capacidad para subproductos de soja y trigo, ya que estos, por tener menor consumo y ser elaborados, son más perecederos.

 

El alimento balanceado se prepara en el establecimiento con un molino y mezcladora automática con capacidad para procesar 2500 kilogramos por hora. En la granja se suministran 11 tipos de alimentos distintos, de los cuales 9 se elaboran en el establecimiento y dos se compran. Con este alimento se abastece a los silos pulmones de cada galpón, por medio de un camión tolva de 18 toneladas con descarga hidráulica, que cuenta con 3 compartimentos estancos de 6 toneladas. Cada silo pulmón tiene una capacidad de 6 toneladas y cada galpón cuenta con líneas de distribución automática de alimento.

 

La maternidad y gestación cuenta con dosificadores automáticos. En el caso de la gestación, esto permite controlar el estado corporal de las hembras de manera que lleguen con estado óptimo al parto. En la maternidad, el sentido de los dosificadores automáticos es poder estimular y controlar el consumo de alimento de la cerda en lactancia para aumentar su potencial de producción de leche. En el caso de los destetes y engorde los comederos y la línea de distribución son a demanda de los animales.

 

La sanidad: el buen manejo sanitario es fundamental en los planteos porcícolas. Si bien Salta posee muy buenas condiciones sanitarias para la cría de cerdos, La Francisca puso especial énfasis en comenzar su emprendimiento con genética sana.

 

Esta sanidad se cuida con estrictos controles de bioseguridad que se expresan en el cuidado del ingreso de todo tipo de vehículos al establecimiento y la obligación del personal de higienizarse antes de ingresar a la granja y de usar vestimenta exclusiva para el trabajo en la misma. La sanidad entre los galpones se cuida con pediluvios en el ingreso a cada uno de ellos. Además, los cerdos reciben los medicamentos que necesitan a través de la comida y la bebida.

 

De la producción primaria a la industrialización: con 35 años de edad, de profesión abogado y dedicado de lleno a la producción porcina, Muñoz conoce al detalle las potencialidades de la explotación del cerdo. Por ello, apuesta fuerte con un establecimiento modelo como lo es La Francisca. Pero no se queda ahí, redobló su apuesta y está construyendo la planta de Industrias Frigoríficas Norte Grande, en el Parque Industrial de General Güemes en Salta. Este frigorífico contará con los tres ciclos que le permitirán realizar desde la faena hasta la elaboración de una completa línea de fiambres. Con este emprendimiento, la industria de la carne de cerdo comienza en el NOA a transitar un camino de madurez.

 

¿Cómo surge la idea de pasar del eslabón de la producción hasta llegar a la industrialización?

 

Andrés Muñoz: Para lograr el objetivo de convertir los granos en carne hay que hablar de escala. En una producción de 500 hectáreas de cultivos, si requiere rotar el 30% de los suelos, estamos hablando de rotar 160 hectáreas, con estas se logran unas 800 a 900 toneladas de maíz; para que buscar se consuma esa cantidad de maíz se necesitan 180 madres, calculando un consumo de 5 toneladas por madre (contando toda su progenie). Esto genera una producción de capones bastante importante y con la estructura de comercialización que existía en el NOA era imposible llegar a ese número de producción.

 

Entonces, para poder sostener este desafío de convertir los granos en carne y llegar a la escala había que hacer más prolija la comercialización. Por otra parte, el consumo de carne de cerdo en esta región es importante, y la mayor parte de lo que consumimos llega de otras provincias, sobre todo si hablamos de productos elaborados, desde cortes hasta fiambres.

 

Lo que se busca con el frigorífico es contar con un establecimiento que tenga tránsito federal y posibilidades de exportar, de manera tal de poder tener un mercado abierto para la comercialización y que en cuanto a la línea de productos permita hacer medias reses, cortes y fiambres.

 

¿Cuáles serán los números del frigorífico en cuanto a faena?

 

AM: El frigorífico puede alcanzar una capacidad de faena de 500 cerdos por día y eso trasladado a escala y haciendo una proyección geométrica, puede ser el equivalente a una producción de 5000 madres confinadas. Si el frigorífico trabaja en doble turno puede duplicar su capacidad demandando la producción de 10000 madres.

 

Hoy nos encontramos en un mercado globalizado, donde el cerdo es la carne más consumida en el mundo, por lo cual pensar en una producción de esta escala no es pensar en un producto que pueda tener complicaciones comerciales. Esta proyección que puede tener el frigorífico es totalmente realizable y viable.

 

¿Con qué números comenzará a funcionar el frigorífico?

 

AM: Además de la producción propia, la idea es captar la producción que hay actualmente, en sistemas intensivos y semi- intensivos en la provincia, con lo cual estimo alcanzar entre 2.000 y 2500 cabezas mensuales. Esa sería la base del proyecto.

 

Para llegar a esos números se necesitan varios productores que participen, ¿quiénes pueden participar como proveedores de cerdos?

 

AM: La invitación está abierta a todo el que quiera comercializar su producción hacia el frigorífico, como también a aquellos que quieran tomar servicios de faena en la planta, por ejemplo los que tienen su propia producción, su red comercial y necesitan tomar un servicio intermedio de faena.

 

El funcionamiento del frigorífico ameritará un trabajo de alianzas e integración con los productores para desarrollar juntos un modelo productivo que mantenga la sustentabilidad del negocio de producción y también la sustentabilidad comercial.

El productor no debe ver afectados sus precios de venta, y para ello se debe llegar a acuerdos de precios sostenibles en el tiempo y también que el frigorífico pueda contar con un volumen permanente de comercialización.

 

Esto implica una estrategia regional de compra, ¿cuál será el ámbito geográfico que podría abarcar?

 

AM: Las estadísticas marcan que la mortandad en viaje se produce dentro de los primeros 50 kilómetros, por ello no hay límites para comprar animales en pie de la región. Hay que tener en cuenta el costo del flete, pero tranquilamente se podría hablar de una comercialización -tanto para la compra del cerdo en pie, como de la comercialización de la carne- en todo el NOA.

 

Las características que tendrá en frigorífico, en cuanto a las normas de faena como a la habilitación de tránsito federal, permitirán llegar a toda la región.

 

¿Qué sistema productivo porcino estima que se puede integrar de una manera exitosa al proyecto?

 

AM: La porcicultura tiene la ventaja de poder hacer muchas variables de producción. Desde la producción del lechón y la entrega a un tercero para que engorde; pasando por planteos más pequeños que necesiten abastecimiento de madres o semen; hasta la integración de los distintos ciclos productivos. Es decir que variantes productivas hay muchas.

 

Ahora, todo tiene que estar hecho con un criterio de producción que no deje de apuntar a la rentabilidad del negocio, o sea que ninguno de los eslabones produzca pérdidas a nivel productivo. Para ellos están disponibles los conocimientos y la tecnología adecuada que se necesitan, en el marco de una producción que a nivel global requiere de mucha competitividad.

 

Esto dará sustentabilidad al negocio permitiéndole sostenerse en los momentos malos. Pero cualquier posibilidad de integración es viable.

 

¿Las variables regionales permiten que la actividad sea competitiva?

 

AM: Nosotros tenemos una zona muy sana, no hay muchas amenazas sanitarias y la variable climática también es muy buena. La única contra que podríamos tener es la amplitud térmica de la zona, pero eso se salva con tecnología.

 

Otra variable a favor es la distancia a los puertos lo cual genera una ventaja en el precio de las principales materias primas de alimento para los cerdos, fundamentalmente el maíz.

 

¿La iniciativa recibió apoyo por parte del Gobierno provincial?

 

AM: Sí, el Gobierno está interesado en hacer algunos planes que fomenten el consumo de carne porcina como también la producción. Creo que ve en esta actividad la posibilidad de una buena alternativa productiva, está realizando mesas de carnes alternativas y otras acciones que demuestran el interés que tiene.

 

Fuente: El Tribuno Campo

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